(Nuevamente empiecen a leer en la entrada de abajo)
En este punto entra el siguiente personaje: Toyotomi Hideyoshi. Hideyoshi empezó como soldado raso y gracias a su talento para la estrategia y el combate se acabó convirtiendo en uno de los generales más importantes de Nobunaga. Al morir este último Hideyoshi tomó el poder, saltándose con varias argucias a los hijos de Nobunaga quienes eran los sucesores legítimos. Además de continuar las campañas militares de su predecesor, Hideyoshi usó otras formas más sutiles de mantener el país unido. Una vez conquistaba un lugar, distribuía las tierras entre gente de confianza pero, como era una persona muy desconfiada, obligaba a las familias de los nuevos Daimyoo a vivir en Kyoto donde estaba la sede del poder central. Prohibió por completo a los campesinos llevar armas y de hecho fue con esto que solidificó la férrea división en clases sociales de Japón. Además los Samuráis, quienes eran la casta guerrera, al llevar espadas perdían el derecho a realizar cualquier otra actividad. Los campesinos por su parte no podían convertirse nunca en samuráis. Hideyoshi tuvo un final algo triste: con la vejez le llegó la paranoia y acabó matando a muchos de sus allegados, ni siquiera su profesor de la ceremonia del té se salvó. En sus últimos dias formó un consejo de generales quienes debían encargarse de todas las cuestiones militares, de este consejo salió Ieyasu Tokugawa.
Al morir Hideyoshi nuevamente llegó el turno de elegir sucesor y esta vez Ieyasu usurpó el título que le correspondía legítimamente al descendiente de Hideyoshi. Esta vez la usurpación no fue con argucias sino con fuerza bruta y en la batalla de Sekigahara derrotó a los partidarios del sucesor legítimo estableciéndose como regidor absoluto. El título que obtuvo fue el de Shogun, esta vez no importó el apellido. Como Shogun, estableció una serie de reformas y leyes claves para la posterior unidad total del país. Prohibió la construcción de nuevos castillos y la entrada de extranjeros, castigó duramente cualquier revuelta e impuso normas muy severas para los Daimyoo. Todas estas medidas funcionaron perfectamente y su Shogunato al igual que el de sus descendientes constituye la llamada era Tokugawa, un periodo de casi trescientos años donde no hubo guerras internas y tampoco contacto con los países extranjeros. Con Tokugawa, por primera vez el país estuvo unido.
No puedo quedarme sin hablar de dos cosas más. La primera es le cristianismo en Japón, durante los mandatos de Nobunaga y Hideyoshi el cristianismo fue tolerado aunque con recelo. Los primeros en llegar fueron los jesuitas y después los Franciscanos. Con la llegada de Ieyasu y le expulsión de los extranjeros se empezó a perseguir a los cristianos. Finalmente, en 1635 en Shimabara las tropas del Shogun masacraron a 35000 cristianos. El Shogunato de los Tokugawa fue un régimen cruel e intolerante, logró mantenerse tanto tiempo porque en el pasado de Japón la crueldad no era algo inusual y de una u otra forma estaban acostumbrados.
El segundo es el final de la era Tokugawa. Las cosas se les empezaron a poner dificiles cuando las potencias extranjeras los obligaron por la fuerza a abrir al país al comercio exterior. Es bien conocido el incidente del comodoro Perry (en otra entrada hablo de ese evento). El traspaso del poder, del Shogun al emperador, fue un evento más bien pacífico. Para los que les gusta el anime, la historia de Rurouni Kenshin se sitúa durante este traspaso de poder, pero la historia ficticia habla de disturbios, asesinatos etc.., cuando en verdad las cosas no fueron así para nada. Una cosa que si es cierta en la serie es el asesinato de Okubo Toshimichi quién fue uno de los artífices de la caída del Shogunato, a él lo mató un fanático seguidor del Shogun.
Eso es todo por ahora. La historia de Japón es fascinante, si pueden les recomiendo que lean al respecto.
Andrés
